El ocio es tan educativo y formativo como las propias clases. Como siempre es buen momento para educar, para transmitir valores, para comunicarnos, en vacaciones proponemos una serie de sugerencias con el objetivo de crear hábitos y actitudes adecuadas para su formación, ralizándoles una planificación de su tiempo diario:
Que se levanten a la misma hora todos los días y, a ser posible, temprano.
Que participen a continuación en las tareas diarias de casa (limpieza, comprar el pan, arreglar su cuarto,...).
Después, si van a la playa, que sea en el mismo horario y que eviten las horas de máxima actividad solar.
Comer todos juntos a la misma hora, posibilita el diálogo entre la familia.
Compartir tareas con los hermanos, potencia la unión familiar.
Descansar.
Dedicar un par de horas para el refuerzo de alguna asignatura si lo necesita, o a leer algún libro que le guste, o escribir,..., es decir, realizar una actividad intelectual.
Tiempo libre, donde debe aprender a seleccionar programas o películas de la televisión. También es importante controlar el tiempo que va a dedicar al ordenador, a jugar con videojuegos...
Salir con sus amigos.
No trasnochar habitualmente e intentar acostarse a la misma hora todos los días.
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